El diseño como profesión ha evolucionado de forma sorprendente en los últimos 20 años, actualmente se ha convertido en uno de los ejes principales en el desarrollo de innovación. En esta evolución se ha pasado de una profesión encargada de aspectos estéticos a un protagonista en las estrategias empresariales. La profesión del diseñador se ha diversificado en muchas especializaciones como la gráfica, industrial, textil, interacción, branding, información, negocios, experiencia, web, servicios, etc.

Puebla tiene una situación privilegiada en este nuevo contexto, pues cuenta con más 55 universidades y un importante porcentaje de su población son estudiantes de carrera profesional. En el área de diseño tiene más de 22 programas en todas sus especializaciones, algunos de estos programas cuentan con 1,500 estudiantes. Esto hace que exista un potencial en el desarrollo de innovación que puede generar un impulso económico y competitividad a nivel internacional.

Este impulso puede provenir de una economía creativa, este tipo de economía es en donde entran todas aquellas actividades que tienen origen en el desarrollo creativo. En esta economía existe un gran potencial de riqueza y de trabajo a través de generación y explotación de la propiedad intelectual. En algunos países la economía creativa genera 1 de cada 12 empleos, tiene crecimientos anuales alrededor del 10% y forma parte del producto interno bruto.

El enfoque del diseño como estrategia impulsa la economía creativa, ayudando a las empresas a dar un valor agregado en los productos y servicios que generan mayor diferenciación. En estudios recientes se ha visto un diferencial de crecimiento del 228% entre las empresas con este enfoque creativo, esto ha dado un impulso económico a las industrias creando nuevos entornos competitivos y creando el emprendimiento de innovación.

Esta innovación, entendida como cambios orientados y direccionados hacia el crecimiento, puede encontrarse en diferentes aspectos que no necesariamente estén relacionados con la tecnología. El diseño estratégico ayuda a las organizaciones a entender sus necesidades, desarrollando innovación en su configuración, oferta y su experiencia.

El diseño estratégico es una nueva forma de diseñar para desarrollar innovación en las empresas. En estos nuevos procesos de innovación existe una relación intrínseca

con los procesos creativos, estos son necesarios para permitir un desarrollo orgánico de las organizaciones y mantenerse competitivos en el entorno económico actual.

Nuestro nuevo entorno competitivo hace que las organizaciones estén en una constante adaptación de cambios en su industria. Estos cambios necesitan características de diseño como son la factibilidad en los aspectos funcionales, la viabilidad en los aspectos de rentables y deseabilidad al solucionar necesidades relevantes para los mercados y usuarios.

Este nuevo papel del diseño hace que la profesión vaya escalando en la organización interna de las empresas, ya que el diseñador se vuelve en un facilitador de ideas, ayuda a comprender la complejidad de los problemas desde una perspectiva de innovación y es un especialista en resolver situaciones de oferta y demanda en la industria.

En el contexto local estas nuevas habilidades son cada vez más necesarias para la competitividad de las organizaciones. En Puebla tenemos un gran potencial de innovación en industrias como la textil, mueblera, automotriz y agroindustrial. Esta es una necesidad demandante puesto que algunas de estas han ido perdiendo competitividad como la textil, que ahora se ha reducido considerablemente y solo las empresas que han sabido adoptar papeles de innovación a través de la diferenciación siguen siendo competitivas, dejando atrás las economías de escala y la competencia por precio.

En los aspectos sociales también se tiene un impacto positivo puesto que las ciudades en donde el diseño ha generado economías creativas, tienen un crecimiento que trasciende más allá de la derrama económica. Estas ciudades se han reinventado, han solucionado situaciones sociales y han mejorando la calidad de vida de sus habitantes.

Estos nuevos programas enfocados en el diseño estratégico, ayudan a generar en los profesionistas un perfil hibrido entre el diseño y los negocios, formando especialistas en innovación. Actualmente existe una gran demanda a nivel internacional de estos nuevos profesionistas, teniendo altos niveles gerenciales en las empresas o generando emprendimiento.

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